20 nov 2009


Pan y Rosas

Conforme venimos marchando,
marchando

en la belleza del día

un millón de oscurecidas cocinas

un millón de talleres sin encender

son tocados por la súbita luminosidad

de un sol radiante que estalla

cuando la gente nos escucha cantar

¡Pan y rosas!, ¡Pan y rosas!


Conforme venimos marchando,

marchando

luchamos también por los hombres,

pues son nuestros hijos y nosotras,

nuevamente, sus madres.


Nuestras vidas, del nacimiento hasta el fin, no se disolverán en sudor.

los corazones también mueren de inanición,

como mueren nuestros cuerpos.

¡Dennos pan, pero también dennos rosas!


Conforme venimos marchando,

marchando

Nuestros cantos reflejan el grito angustiado

de un incontable número de mujeres que murieron demandando pan.

Sus espíritus apesadumbrados poco supieron del amor, de la belleza, del arte.

Es verdad, luchamos por el pan. ¡Pero luchamos también por las rosas!



Conforme venimos marchando

marchando

traemos con nosotras días mejores.

Cuando nosotras nos levantamos se levanta la sociedad entera.

Ya no más división entre quienes trabajan y quienes tienen derecho al ocio:

Diez muriendo de agotamiento para que uno repose.
Llegó ya el momento de compartir las glorias de la vida:


¡Pan y rosas!, ¡Pan y rosas!

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